El principio de funcionamiento de los transmisores de presión diferencial radica en sus componentes sensibles, que generalmente utilizan una estructura de caja de membrana para dividir el espacio en dos cámaras. Cuando se introduce presión en las dos cámaras por separado, el sensor sufre un desplazamiento debido a la diferencia de presión entre las dos cámaras. Este desplazamiento es proporcional a la diferencia de presión y luego se convierte en una señal de salida estándar. En aplicaciones prácticas, la estructura de los componentes sensibles, la forma de la cámara y el método de conversión de desplazamiento pueden afectar el rendimiento del transmisor. Los transmisores de presión diferencial tienen una amplia aplicación, incluyendo líquidos, gases y vapores; su rango de medición varía desde 0-0.1 kPa hasta 0-40 MPa. La señal de salida es de 4-20 mA DC, y el requisito de alimentación es de 12-45 V DC, generalmente utilizando una fuente de alimentación de 24 V DC. Estos parámetros convierten a los transmisores de presión diferencial en un poderoso asistente en el campo de la medición industrial.